Juankinki escribió:jotae escribió:No puedo estar más de acuerdo, Mario. La nitidez es, simplemente, la historia de una obsesión enfermiza que sólo encuentra satisfacción en el ego. Y, en muchos casos, ni así.
Amigo jotae, por esta vez discrepo profundamente contigo. Es cierto que todo tiene un límite y que la nitidez no se debe constituir en una obsesión pero tampoco nos debemos conformar con una castaña. Si después de diferentes probaturas (y tú sabes bastante de eso) por fin encontramos algo con lo que nos sentimos razonablemente a gusto, el viaje debería terminar ahí y luego, como dice Mario, a partir de eso entrar en el terreno de la satisfacción, puedes llamarla del ego o de lo que quieras, pero no deja de ser satisfacción ya que es el fin último de cualquier afición. Desde luego no me voy a ir a por objetivos de 2.000 euros o a por resoluciones de 80 megas, pero tampoco me siento a gusto con un kitero malucho aunque sea yo el que haga malas fotos. Prefiero echarme la culpa a mí mismo que al equipo ya que si hay algo que me jode es hacer una foto de un momento irrepetible y que luego al verla la encuentre falta de detalle. Teniendo precios parecidos no tiene nada que ver un Lumix 12-32 con un Zuiko 14-42 y eso no se trata de obsesión ni de frikismo sino de conseguir un resultado razonablemente satisfactorio sin tener que gastarte una fortuna.
Saludos
Juan
Amigo Juan: me temo que no me has entendido o, como de costumbre, no me he explicado con la sutileza suficiente. Cuando me refiero al ego lo hago a ese ego sobreactuado, a ese endiosamiento de quienes se ufanan en alcanzar los niveles celestiales, no sólo en nitidez sino en el resto de las cualidades de una fotografía. Y en ese camino hacia la "perfección suma" se "olvidan" de disfrutar de la fotografía o, simplemente, se conforman con la idea de poseer las joyas con las que acreditar una teórica superioridad técnica en el concepto.
Pero estamos hablando de nitidez y, como tal, no son pocos los que la identifican directamente con el coste o la marca (tanto da) de una determinada óptica o cualquier otra característica que lo suponga. Y todo eso aunque, en muchos casos, no conozcamos de obra alguna de los susodichos que merezca la pena ni comentar. En ocasiones no conocemos otra cosa de su obra que meros recortes al 100% que acrediten que lo suyo es lo mejor de lo mejor.
Me has puesto justo el ejemplo que podría haber comentado yo mismo: si entras en la web de imaging resource, por ejemplo, y en los test de lentes buscas los de ese Lumix 12-32 mm., o los del Lumix 35-100 mm. f:4 y comparas las imágenes de prueba con las obtenidas, por ejemplo, a mayor apertura del diafragma con un Lumix 12-35 mm. 2.8, más caro y más luminoso, comprobarás que no hay diferencias apreciables que justifiquen el mayor coste. Otro objetivo que también podrás comprobar al efecto, en iguales condiciones, es el Zuiko 12-50 mm., que ofrece un resultado, incluso en los bordes y a diafragma abierto, similar a ese 12-32. Es más: he podido ver pruebas en las que las imágenes obtenidas con esa joyita son perfectamente equiparables e, incluso, con mayor nitidez que un fijo: el Lumix 14 mm. 2.5 a igual focal. Ayer mismo me quedé a cuadros comprobando las imágenes.
La obsesión por la máxima nitidez es muy similar y relacionada con la que se suele tener por el tamaño del sensor, y de la que Guillermo ya ha dado cumplida desmitificación y ha sabido relativizar con mucha mayor claridad y solvencia que yo.