Como curiosidad decir que por la primera pagué 300€ en el 2005 y por la segunda 30 (la décima parte) en el 2011... ambas siguen funcionando perfectamente y siguen teniendo "cosas" muy útiles que ya no tienen las compactas digitales de hoy, como botones de acceso directo, visores ópticos o posibilidad de desconexión de la pantalla, con el ahorro de batería y la discrección que supone.
Otra curiosidad es que la tarjeta de 256 Mb que le compré en su día a la primera me costó lo mismo que las 2 de 32Gb que le compré a la Sony A7 MkII hace un año y poco... 47€, 256Mb frente a 64Gb...!!! manda narices...!!
