Nueva York, 1 dic (EFE).- El fotógrafo francés Elliott Erwitt, afincado en Nueva York durante casi toda su vida, murió el jueves en su ciudad de adopción, donde se hizo famoso y especialmente popular por sus retratos de perros.
Aunque ya no se encuentre entre nosotros físicamente, seguirá siendo eterno en nuestras mentes y en las de futuras generaciones. Los grandes nunca mueren.
Saludos, Juan.
Olympus E-M5 II y E-PL7 y Panasonic GM5 Zuiko 12-40 PRO y 17 f/1.8 - Lumix 12-32 y 35-100 Canon FD Varios - Nikon 180, Canon EF 50 STM, Canon EF 24 USM Sony A7RII, Sony 24-105 G. “La fotografía no puede cambiar la realidad pero sí puede mostrarla”.