Con un poco de retraso, pero el tiempo libre es el que es.
Chemax escribió:Cuando veía sus fotos, yo también me preguntaba lo que dices, Rivaner, qué es lo que lleva a estos fotógrafos de carretera y manta a viajar por esos espacios inmensos, con carreteras interminables, pueblos muchas veces en decadencia, unos pobres, otros más ricos, costumbres y actitudes distintas a las de las grandes ciudades.
Bueno, mi pregunta no era exactamente esa sino dónde reside la atracción -o rechazo- respecto a lo que podemos convenir en llamar "fotografía de lo banal". Una búsqueda en la red de "banal" y "Shore" -o "Soth", o "Eggleston"-, devuelve tropecientas entradas (especialmente del último) aunque la mayoría repiten las razones habituales: perfección, poesía, misterio... algunas veces con trampa al asimilarlo con lo cotidiano, que creo que es algo distinto y que puede estar muy lejos de lo "banal" como lo entienden la RAE (trivial, insustancial) y el sentido común. Tampoco se trata de una discusión Soth/Eggleston/Shore sí o no (sobre este último
ya se abrió un hilo en 2017).
Es decir, no se trata de las motivaciones para hacer "fotografía de itinerario" ni de un fotógrafo concreto, sino del porqué de este tema fotográfico, de cómo lo vemos, independientemente de que se hagan en Oklahoma, en Extremadura o sin salir de la ciudad de cada cual, que todos hacemos alguna (y no me refiero a fotos banales, que también las hacemos pero eso sería otra historia).
La mención del paisaje fílmico del Medio Oeste y similares se debía a
dos razones:
una, a que buena parte de ese tipo de fotos -al menos la más conocida- se vincula con frecuencia a un cierto tipo de lugares (o no-lugares, como se dice ahora). Como señala la IA de Google sobre Shore, "imágenes que parecen comunes, como paisajes de carretera, escenas urbanas y objetos cotidianos." Buena prueba son las similitudes que suelen darse entre trabajos de distintos fotógrafos, hasta el punto de que resulta difícil decir la autoría sin conocerla previamente, como ya se comentó en el hilo sobre
estilo fotográfico. Ese tipo de imágenes eran comunes en el cine norteamericano de los setenta, como en
Wanda (Barbara Loden, 1970):


O en
Carretera asfaltada en dos direcciones (Monte Hellman, 1971):



Y en muchas posteriores, como
Thelma y Louise (Ridley Scott, 1991):



Pero también en cineastas europeos como en la ya citada de Wenders, y en
Alicia en las ciudades (1974), para mí una de sus mejores películas:



O en
Zabriskie Point de Antonioni (1970):



Incluso podría reconocerse algo similar en la Finlandia de la entrañable
Agárrate el pañuelo, Tatiana, de Aki Kaurismäki (1994):



No obstante hay una diferencia: si las motivaciones de los fotógrafos suelen ser obvias, las de los personajes fílmicos son muy otras que "paisajísticas" por lo que sus historias bien podrían desarrollarse en otros lugares (aunque la película ya no podría llamarse
Nebraska 
). Una excepción podría ser
Las uvas de la ira, de John Ford (1940) ya que el plano de la archifotografiada Ruta 66 sitúa el camino seguido por Tom Joad (Henry Fonda) aunque sus razones no fueran fotografiar la pobreza sino dejar atrás la que llevaba encima.

La
segunda razón es precisamente lo que tú señalas:
Chemax escribió:Soth para simplificar dice que lo que él hace es fotografiar lo que le llama la atención durante sus viajes y que lo que le interesa es fotografiar lo diferente que es la vida en los sitios a los que le llevan sus viajes.
Justo como el personaje de Felix Winter en
Alicia en las ciudades 
, pero esto es lo que con distintos grados de acierto hace cualquiera que viaja y, además de que no siempre es tan diferente, no parece suficiente razón para sobrevalorar "cualquier fotografía" de casi "cualquier cosa" en "cualquier sitio" e incluso "de cualquier modo", como esta de Shore:

Soth en concreto se pierde en divagaciones cuando algunas de sus series y casi todos sus retratos podrían bastar.
Chemax escribió:Seguramente lo banal deja de ser tan banal al ser fotografiado. Lo interesante es cómo el ojo del fotógrafo hace que algo aparentemente insustancial tenga interés, tanto para él como para otras personas que vean sus fotos
Cierto, pero será interesante solo si lo consigue, lo que en muchas de esas fotos está por ver. Por comparar, también hay referencias que asocian a Walker Evans con "lo banal" y sin embargo, justamente, en ningún momento viene eso a la mente al mirar sus fotografías, porque no es "banal" ni "insustancial" lo que vemos en ellas, como tampoco en
Haas o
Vivian Maier. ¿Por qué en otros fotógrafos
la banalidad sigue siendo tan evidente que nos tienen que justificar una y otra vez que "esa" y no otra es precisamente su gracia? ¿Quizás porque ya no es solo el tema lo banal -algo perfectamente aceptable, que también lo eran los pimientos de Weston- para serlo la fotografía misma? Sin que se deba tomar como dogma, es curioso lo que la IA de Google recoge sobre Shore acerca de esto: "
El significado se revela a través de la cuidadosa toma de decisiones sobre qué incluir en el encuadre". ¿De veras?


Por poner un contrapunto cinematográfico, hace algunos días vi el documental
D'Est de Chantal Akerman (1993) y me resultó inevitable ponerla en relación con este tipo de fotografía. La diferencia -a su favor- es que quizás por tener la forma de videodiario, aunque con mayoría de
planos fijos y sin diálogos, se deja sentir como un todo a pesar de la variedad de localizaciones (Alemania del Este, Polonia... hasta Moscú). Como muestra, unas capturas... "banales"

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Eso sí, sus casi dos horas no son para todos los estómagos.
