JMLA escribió:La espalda, o mejor el cogote, de quien sabemos que mira algo intencionadamente siempre tiene un misterio, por mucho que ya sepamos qué es eso que mira, y creo que es porque no vemos cómo mira, no vemos si es una mirada de admiración o de reprobación. Con la silla dispuesta pero vacía sucede algo parecido, hay algo que se nos escapa. Y sin embargo, gracias a la armonía de colores y a ese encuadre tan ajustado abajo, consigues que la señora resulte casi transparente o tan vacía como la silla, y que todo en la foto sea el cuadro mismo y se sujete a sus leyes. Salvo quizá ese brazalete rojo, o lo que sea.
No lo vi hasta que tuve la foto subida a flickr. Pensé que está justificado que no lo haya visto porque el color de la correa del bolso y el pelo cobrizo de ella son el necesario contraste en una paleta tan ajustada que por poco no quedó monocroma.
En toda la muestra sentí que la iluminación se hacía invisible y en cambio lograba el lucimiento de las obras. Los colores de la foto están tal cual los del raw. La cámara está en paleta neutra.
Gracias por tu valiosa intervención