A finales de 2018, el potencial de estos aparatos es formidable en relación al volumen que ocupan, aunque naturalmente, hay que ser consciente de sus virtudes y limitaciones para obtener el máximo rendimiento de ellos.
Lo primero a tener presente, es que son útiles que no están pensados para fotógrafos, sino para que cualquier persona interesada en mostrar imágenes lo haga de la manera más fácil posible.
Absolutamente todo el mundo quiere que sus imágenes sean de la máxima calidad posible, pero facilidad y calidad no suelen ser directamente compatibles.
Como fotógrafos o al menos aspirantes, debemos intentar obtener el máximo de nuestros teléfonos, que sería lo lógico.
Las afirmaciones categóricas de que es imposible obtener imágenes de buena calidad con ningún móvil, son falsas, y el que está convencido de ello, tal vez debería preguntarse ¿por qué no consigo imágenes de buena calidad cuando otros sí llegan a lograrlo?
Buena calidad no es sinónimo de buena fotografía, pero si a una buena foto se le suma una cantidad de detalle de alto nivel, mejor que mejor.
Empezaré enumerando las características que creo que debe tener un móvil para que se pueda considerar fotográfico:
-Disparo en RAW. Los jpg de los fabricantes suelen potenciar contraste, saturación, enfoque, etc. para hacer la imagen el máximo de llamativa en una pantalla de pocas pulgadas, pero que al visionarlas en el ordenador salta a la vista los artefactos que ello conlleva.
-Diafragma lo más abierto posible, para que el recurso a subir Iso y así evitar la trepidación quede minimizado. El diafragma es fijo en estos aparatos, al menos en la gran mayoría.
-Estabilizador óptico. También ayudará para poder disparar a velocidades de obturación relativament lentas.
-Histograma en vivo, que nos dará una visión clara y fiable de la luminosidad de la escena, no sujeta a la luminosidad ambiente y a la que tengamos ajustada en el teléfono.
-Capacidad de fijar tiempos de exposición largos, aconsejable 30", eso da acceso a un montón de fotos que de otra manera no serían posibles.
-Enfoque manual. Aunque un sensor tan pequeño ofrece una profundidad de campo muy grande, ésta no es infinita, y a veces conviene poderla fijar dónde nosotros queramos.
-Y por supuesto, control manual de la exposición, diafragma que ya es fijo, velocidad de obturación e Iso.
En definitiva, tener un control como en el de nuestras cámaras convencionales.
Pero es que con un móvil solo puedo hacer fotos a pleno sol...................... falso.
Tres ejemplos:
Sol y nieve:

Contraluz:

Escena nocturna:

La primera es una muestra de que la pdc no es infinita, y no, no soy un ayatollah del teléfono, ayer acudí a fotografiar un concierto de jazz y me llevé la Lumix G9 con el 42,5 f/1,2 y la EM1 MKII con el 75 f/1,8 y pude obtener imágenes a ISO 1600 y 3200 respectivamente, aprovechando la máxima obertura de ambos objetivos, imposibles con un móvil, cierto, como tan cierto que ninguna de estas cámaras y objetivos me permitieron hacer la foto anterior, que creo que recrea exactamente el ambiente de un club de jazz:


Continuará.........
Un saludo.