Para los que no lo conozcáis, el parque de El Capricho es en mi opinión el más bonito y sorprendente de la ciudad. Mezclando estilos paisajísticos inglés, italiano y francés, está lleno de rincones por descubrir con edificios, esculturas, estanques, praderas, rosaledas, palacios, un laberinto vegetal,... Tiene hasta un búnker visitable de la Guerra Civil. Cada vez que vas es difícil no descubrir alguna cosa nueva porque está ideado para perderse en él. Muy bien cuidado ya que solo se puede visitar los fines de semana, sin comida, perros, ni pelotas u otros juegos. En verano es una gozada llevarse un libro para pasar los días de calor porque es un vergel con su propio microclima.
En una pradera de no más de 1000m2 nos hemos encontrado varias especies de setas, que los seteros seguro que sabréis identificar (hacer clic para verla grande):

Salu2!